Gorilas de montaña en Uganda

Los amantes de la naturaleza y de los animales salvajes probablemente sepan que en las montañas de Uganda viven una especie de gorilas en peligro de extinción. Y es que los gorilas de Uganda son uno de los grandes reclamos turísticos del país y uno de los grandes tesoros del reino animal. Como este primate no sobrevive en cautividad, la única manera de poder observar su modo de vida es adentrándonos en el bosque de Bwindi, en el parque nacional de Uganda. La aventura merece la pena, pues observar a muy pocos metros de distancia al más grande de los simios es una experiencia que recordaremos toda la vida.

Uganda, la perla de África

A pesar de tener muchísimos atractivos turísticos y ser uno de los países más seguros del continente africano, Uganda no recibe muchos visitantes, los viajeros que buscan hacer un safari suelen mirar más hacia Tanzania y Kenia. Pero este pequeño territorio que tiene una superficie de la mitad de España aproximadamente fue nombrado por Winston Churchill como la perla de África. Aquí se encuentra el lago Victoria, el tercer lago más grande del planeta, Rwenzori, la tercera montaña más grande de África y el nacimiento del emblemático río Nilo, en la pequeña localidad de Jinja. Además, cuenta con diversas reservas nacionales donde conviven numerosas especies de flora y fauna únicas en el mundo.

Bwindi, hogar de los gorilas de montaña

Entre la fauna ugandesa, destacan, por encima de cualquier otra especie, los gorilas de montaña, que solo viven en la densa vegetación del parque nacional de la selva de Bwindi y, en menor medida, en la cordillera volcánica de Virunga, en la frontera de Ruanda, la República Democrática del Congo y Uganda. Bwindi, también conocida como el bosque oscuro, por su densa vegetación, ocupa más de 32.000 hectáreas y la única manera de recorrerlo es caminando, ya que no cuenta con caminos ni carreteras.

Para poder acceder a la selva de Bwindi, se debe tener un permiso especial que hay que solicitar dos o tres meses antes. Esta es una de las principales medidas para asegurar la conservación de la selva y de esta especie única en el mundo. Estos permisos son nominales y únicamente se otorgan entre seis y ocho al día por cada familia de primates, con un máximo de 120 permisos al día, por lo que conviene saber cuándo se quiere visitar la selva para no equivocarse de día. Son tan restrictivos porque a principios de los 80 solamente se contabilizaban unos 250 ejemplares y después del estreno de la película Gorilas en la niebla, con Sigourney Weaver difundiendo la lucha de Dian Fossey, la cantidad de visitantes iba en aumento, lo que suponía un grave peligro para la conservación de esta especie. Actualmente, gracias a la limitación de las visitas y la recaudación para la protección de su hábitat, en la selva existen unos 900 gorilas.

El simio más grande del mundo

Una vez dentro del parque, se separarán los grupos para formar pequeños grupos de entre 6 y 8 personas y cada uno irá a ver a una familia acompañado de un guía que ofrecerá información básica sobre seguridad y comportamiento frente al simio más grande del mundo. Estas familias se constituyen por varias hembras, con sus crías y un macho que se suele distinguir por ser de mayor tamaño, pueden llegar a pesar 200 kilos, son 10 veces más fuertes que el ser humano medio y tienen el pelo de la espalda más plateado. El macho alfa es el líder de la familia y se acercará al grupo para demostrar que él tiene el poder. En esos casos es importante no mirarle directamente a los ojos para que no se sienta desafiado, no moverse y mantener la calma.

Gracias a los estudios que realizó la investigadora Dian Fossey, sabemos que estos simios comparten el 97 % de su ADN con los seres humanos y pueden llegar a vivir cerca de unos 50 años. Son, además, muy tímidos y les gusta disfrutar de su intimidad, por lo que es importante respetar su hábitat, guardar silencio y no hacer movimientos bruscos para interferir lo menos posible en su vida. Durante la visita, dispondremos de una hora para poder observar el día a día de los gorilas de montaña de Uganda, una de las experiencias más sobrecogedoras que se puede vivir.