Un viaje por la historia de Perú

Conoce el Perú precolonial un poco más de cerca

Uno de los países más atractivos de Sudamérica es Perú, un destino con el que a menudo sueñan los viajeros más aventureros. Su historia, el imperio Inca y sobre todo el emblemático Machu Picchu atraen cada año a miles de personas que desean conocer una de las civilizaciones más importantes del continente. Pero antes de montarse en el avión, conviene conocer el Perú precolonial un poco más de cerca, por lo que aquí encontrareis los datos más fascinantes de su historia y su cultura prehispánica.

La civilización más antigua de América

Los hombres y mujeres que construyeron la ciudad de los Incas empezaron su historia habitando unas frías cuevas a más de 4000 metros de altitud que abandonaron para ir bajando por las lomas costeras hasta llegar al Pacífico. Ahí es cuando estas poblaciones empiezan a cultivar sus alimentos dando lugar a los primeros asentamientos terminando con su vida de nómadas. Contemporánea de Egipto y Mesopotamia, hace más de cinco mil años apareció lo que hoy se conoce como la civilización más antigua de América,en Caral, en el valle del río Supe, al norte de la actual Lima. Se caracteriza por sus templos escalonados de adobe, plazas circulares y pequeñas aldeas. Algunos sitios arqueológicos de esta época son Sechín, en la costa de Áncash, y el Templo de las Manos Cruzadas de Kotosh, en Huánuco.

Unos mil años más tarde apareció Chavín en los andes norcentrales, aunque se fue expandiendo. A esta época pertenece uno de los mayores hallazgos arqueológicos, un centro religioso en el valle del río Waqueqsa, en Conchucos. Más tarde, hacia el 700 a.C. aparecieron en la costa central los primeros pobladores del desierto, los Paracas, que perfeccionaron el arte de tejer –sus grandes telares ya se conocen en todo el mundo– y destacaron por sus enterramientos y por haber practicado impresionantes operaciones de cráneo.

Los padres de los Incas y el período Intermedio

Durante los primeros siglos de nuestra era y después de la hegemonía de Chavín, aparecieron varios señoríos como los Mochica, en la costa norte, que perfeccionaron las figuras de cerámica, la orfebrería y dominaron los recursos hídricos pudiendo extender su frontera agrícola y alimentar a una población numerosa. Después de este primer desarrollo, hacia 550 d.C. apareció lo que se conoce como el primer imperio regional: los Wari que reinaron en un territorio extenso y diseñaron lo que después sería el Tahuantinsuyo. Fueron los artífices de los grandes caminos prehispánicos y sentaron las bases de la administración social y territorial que más tarde utilizarían los Incas.

Alrededor de 1200 d.C., después de los Wari, empieza el periodo Intermedio Tardío, donde destacan los Ichma, inventores del oráculo de Pachacamac; los Chincha, comerciantes marinos que serían los socios comerciales de los Incas; y los Chimú, grandes señores del norte, que ocuparon el lugar de los Mochica y los Lambayeque. Fueron los artífices de la gran ciudad de Chan Chan, la construcción de adobe más grande del mundo. También vivieron en esa época los Chachapoyas, los ‘hombres de las nubes’, pues vivían en los bosques de neblina del Amazonas, construyendo inmensas ciudades y mausoleos, que excavaron en los acantilados.

Los Incas, el mayor imperio de América

Durante el apogeo de estas culturas, en Cusco, un señorío quechua se iba formando, ganando tierras mediante alianzas y sistemas de reciprocidad, además de por las armas. Después de su victoria frente a los Chancas de Apurímac y Ayacucho, los Incas construyeron el mayor imperio de América, abarcando seis actuales países gracias al control social y al sistema de administración. Su secreto residía en asimilar las culturas y formas de vida de sus súbditos, aprovechando lo mejor de cada pueblo para crear las mayores obras de ingeniería y arquitectura del continente hasta entonces.

Entre los siglos XII y XV, los Incas crearon un gran estado con una enorme red de caminos, el Qhapac Ñan, que resumió siglos de sabiduría. Pero sin duda, por lo que más recordamos a los Incas en la actualidad es por la ciudadela de Machu Picchu. Hacia el año 1450, fascinado por la geografía de la zona, Pachacútec, el​ primer inca del Tahuantinsuyo mandó construir allí su residencia, atrayendo con él a todo su séquito que llegaba a las mil personas. Allí se construyeron santuarios, centros administrativos y residencias para los habitantes. A la muerte del gobernante, siguiendo con las costumbres quechua, Machu Picchu y el resto de sus propiedades debían destinar las rentas producidas al culto de su momia. Se estima que esto habría continuado hasta 1529 aproximadamente. Después fue perdiendo su importancia, pues tenía que competir con las propiedades y el renombre de los soberanos sucesores quedando así abandonado hasta su descubrimiento en 1911.

Actualmente, el Machu Picchu es una parada obligada para todos los viajeros que recorren los antiguos caminos Incas hasta llegar a la obra más emblemática del imperio Inca.

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