Viajar a Uganda: historia, cultura y situación actual

Uganda es un destino que atrae a viajeros cada año en busca de lo mejor del continente africano. En este país relativamente pequeño, encontrarás una de las cordilleras más grandes de África, el segundo río más largo del mundo y el mayor lago africano. Pero Uganda no solo es atractiva por su imponente variedad de paisajes, sino que es uno de los países de África Oriental más seguros.

Uganda prehistórica

Partiendo de la premisa de que la historia empieza con la escritura, es frecuente que la historia en muchos países africanos de tradición oral, no empiece hasta hace un par de siglos. Este es el caso de Uganda, cuya transmisión escrita se inicia en torno al siglo XIX, por lo que conviene hacer una introducción de la prehistoria para comprender la evolución del país hasta nuestros días.

Los pigmenos fueron los primeros habitantes humanos del territorio, unos grupos de cazadores y recolectores, que vivieron en la parte occidental del país. Mientras que en la región del este y del norte habitaban los pueblos Nilo-saharianos, otro grupo de agricultores y ganaderos. Hace unos 1500 o 2000 años se produjo la expansión bantú que se quedaron en la región de los grandes lagos. Este hecho supuso un cambio cultural y demográfico que marcaría la historia de la región. Los batúes eran agricultores que tenían conocimientos de metalurgia y trajeron consigo las primeras formas de organización social y política con reinos centralizados.

Una breve historia de Uganda

En 1830, en los escritos que se encontraron de los comerciantes árabes que llegaron al interior de Uganda, se cuenta que allí habitaban varios reinos bien organizados y con instituciones políticas. Después de estos comerciantes, en 1860 llegaron los exploradores británicos en busca de la fuente del río Nilo y los misioneros protestantes y católicos a finales de la década de 1870. Territorio reclamado por varios gobiernos europeos, en 1890, se firma un tratado entre el Reino Unido y Alemania que confirmaba el dominio británico sobre los territorios de las actuales Kenia y Uganda, convirtiendo a este último en Protectorado.

En 1962, Gran Bretaña concede la independencia a Uganda, pero siguió formando parte de la Commonwealth. Durante los años posteriores, debido al apoyo social de una federación, se suspendió la constitución y se reclamó la república, otorgando más poderes al presidente. En 1971, después de un golpe militar se instaura la dictadura de Amin donde se persiguieron a varias etnias que apoyaron el régimen anterior. Se estima que murieron más de 100.000 ugandeses hasta 1979 en que el ejército de Tanzania liberó la capital.

En los años siguientes, se producen una serie de cambios en el gobierno que reflejaban la situación inestable del país debido a la rivalidad entre clanes y las constantes violaciones a los derechos humanos. Además, el ejército ugandés participó en varias guerras de los países vecinos por lo que no se consiguió trabajar en la estabilidad del país hasta bien entrada la década de 1990.

Uganda hoy en día

A pesar de los grandes desafíos sociales y económicos a los que se enfrenta Uganda actualmente, es uno de los países africanos con mayor estabilidad. Este hecho lo ha convertido en un territorio de acogida de refugiados que huyen de los conflictos que tienen lugar en la República Democrática del Congo, Burundi, Somalia y, sobre todo, en Sudán del Sur. Lo que inicialmente parecía correr peligro de quebrantar la estabilidad social del país, ha contribuido a reforzar su imagen de estabilidad y acogida a nivel mundial. Desde hace años, Uganda lleva desarrollando una política de integración de refugiados por la que tienen derecho de recibir tierras, abrir negocios y trabajar, con el fin de reconstruir su situación personal e integrarse en un nuevo país.

Pero conviene tener en cuenta que, aunque estos intercambios entre refugiados y lugareños hayan enriquecido a ambas partes y actualmente es una población muy hospitalaria y abierta, la homofobia ha empañado su imagen de cara al turismo. Por otro lado, en el noreste ugandés, continúan las tensiones con los karamojong. Así que te recomendamos que extremes las precauciones en estos casos.

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