Parque Nacional del Lago Manyara

Tanzania es un país con una enorme riqueza ambiental y natural.Si bien es cierto que su parque más reconocido es el Serengueti, existen también otros de menor entidad que ofrecen grandes posibilidades a sus visitantes. El Parque Nacional del Lago Manyara es uno de esos espacios que no reciben el reconocimiento que deberían. Sus 330 kilómetros cuadrados se asientan sobre unas tierras áridas, bosques y el lago Manyara, que ocupa la mayoría de esta área durante la época de lluvias mientras que deja un terreno casi vacío durante la época seca. Un espectáculo inolvidable que da lugar a la aparición de una amplia variedad de animales y naturaleza en la zona.

INFORMACIÓN SOBRE EL PARQUE

Como muchos de los Parques Naturales africanos, el Parque Nacional del Lago Manyara comenzó como un Coto de Caza en 1957La proliferación de cazadores británicos en esta zona convirtió los espacios naturales en zonas apropiadas para este deporte. Sin embargo, en 1960 paso a ser un Parque Nacional y en 1981 Reserva de la Biosfera. Gracias a este cambio legal podemos disfrutar hoy en día de la variedad de su biodiversidad.

Una temperatura media agradable durante todo el año y una importante pluviosidad media ofrecen a este espacio las condiciones óptimas para desarrollar todo tipo de plantas y dar sustento a distintos animales. Durante noviembre y diciembre, así como de febrero a abril, se suceden las lluvias que dan origen al Lago Manyara. La riqueza de sus tierras es tal que podemos encontrarnos hasta una zona de roca volcánica al norte del parque. Por otro lado, en la zona sur, la roca es menos porosa y existen algunas aguas termales.

RUTAS DEL LAGO MANYARA

Los recorridos y pistas de este enclave permiten realizar una gran variedad de rutas. Según el número de días que tengamos disponibles y lo que queramos ver podremos elegir entre un programa u otro. El punto de inicio suele ser la ciudad de Arusha.

La entrada al Parque Nacional del Lago Manyara se puede realizar a través de dos entradas: norte y sur. La mayoría de los recorridos empiezan por la zona norte para salir por la puerta sur y así poder continuar el viaje hace el Parque Nacional de Tarangire. En el interior del parque, las visitas se suelen realizar con un coche todoterreno. Los recorridos suelen suponer unas 3-4 horas de viaje y durante todo el recorrido nos cruzaremos con infinidad de especies animales y vegetales. Las paradas se realizan en zonas únicas que permiten divisar, sin causar molestia, todo tipo de fauna mientras tomamos las fotos que sean necesarias.

Como siempre en estas zonas, es complicado realizar este tipo de viajes solo. Los Parques Nacionales africanos no apuestan por viajes de tipo mochilero dado el alto riesgo que se puede correr al no conocer una zona repleta de animales salvajes.

ANIMALES EN PARQUE NACIONAL

Los amantes de la fauna tienen en la zona del Lago Manyara un lugar de visita obligatoria. El espacio ostenta el privilegio de disponer d ella mayor densidad de mamíferos por kilómetro cuadrado. Esto hace casi imposible no divisar grandes cantidades de animales en una visita corriente. Elefantes, bufalos, cebras, hipopótamos, ñus o leopardos son algunas de las especies que habitan por esta área.

Por otro lado, aunque el número es inferior, también es posible encontrarse con algún león descansando bajo las ramas de los árboles y con rinocerontes negros que recorren parte de las tierras. Estos últimos fueron los que otorgaron gran fama al parque en un primer momento al convertirse en una pieza preciada por la mayoría de los cazadores que acudían allí.

Por último, además de una gran cantidad de especies de aves, el animal estrella del Parque Nacional del Lago Manyara es la jirafa.Los ejemplares de esta zona obsequian a todos los visitantes con la visión de un animal casi mitológico que llama la atención de niños y adultos.

VEGETACIÓN DE LA ZONA

La diversidad orográfica permite encontrar una gran abundancia de elementos de vegetación.Los bosques húmedos se mezclan con los prados, las zonas de la ribera del lago o el pantano situado en la parte norte del parque. A pesar de no ser la razón principal para muchos viajeros, los árboles de esta zona como el baobab, ayudan a entender el entorno y ofrecen una imagen espectacular de todo el enclave.