Parque Nacional de Tarangire

La abrumadora cantidad de especies animales y vegetales que ocupan Tanzania, permiten la creación de un gran número de parques naturales. El Tarangire no será seguramente de los más conocidos. Sin embargo, en este hermoso paraje podemos descubrir algunos de los mamíferos más codiciados del mundo. La visita a esta área es casi obligatoria si nos desplazamos hasta el país. Su situación privilegiada permite al visitante observar otros grupos de animales distintos a los de las zonas más frecuentadas. Una oportunidad única e irrepetible que, sin duda, nos hará enamorarnos por completo de este espacio.

EL PARQUE NACIONAL DE TARANGIRE

Este espacio protegido no es de los más grandes del país. De hecho, ocupa la sexta posición en tamaño dentro del ranking de parques nacionales de Tanzania. Sin embargo, esto no le hace ser menos merecedor de visitarlo. Su privilegiada ubicación en el norte del Estado le permite desarrollar una vegetación muy variada que da lugar a la aparición de animales muy diversos. El Parque Nacional de Tarangire lleva el mismo nombre que el río que lo atraviesa. Éste es un recurso fundamental para los habitantes de la zona ya que se convierte en el único elemento portador de agua durante las épocas de sequía. Muchas de las especies que habitan en zonas colindantes emigran hasta aquí para poder satisfacer su sed.

Su extensión alcanza los 2850 kilómetros cuadrados y hace prácticamente inviable su total reconocimiento. Muchas de las zonas del interior del parque no han sido visitas nunca por un ser humano. Se convierte en uno de los pocos espacios que aún conservan esa imagen primitiva y prístina donde los distintos animales campan a sus anchas.

UNA VISITA POR EL PARQUE.

Una de las primeras diferencias con otros parques más reconocidos es la obligación de circular con el 4×4 solamente dentro de la pista habilitada para ello. Gracias a esto, los animales se encuentran más tranquilos y resulta menos invasivo. Es cierto que, en ocasiones, resulta más complicado encontrarse con animales dado que pueden estar alejados de estas zonas. Sin embargo, con un poco de paciencia y unos buenos prismáticos, no habrá especie que se nos resista. Todos los visitantes acaban por encontrar más animales de los que son capaces de reconocer.

El calor y el sol son una constante en esta zona. Por ello, es más que recomendable ataviarse con todo lo adecuado para no sufrir quemaduras. Aquellas personas que tienen una mayor resistencia al sol deberán protegerse de forma adecuada con la crema suficiente (¡no se debe escatimar!), mientras que, por otro lado, aquellas que sufran más al estar expuestas de forma continua al sol, deberán protegerse con alguna tela que no resulte demasiado calurosa pero que proteja frente a los rayos del sol. Estar abastecidos de agua también es importante, pero a buen seguro, será una tarea de los guías y lo tendrán muy presente.

En esta zona también será probable que nos encontremos con personas de la tribu Masái. Durante todo el recorrido nos cruzaremos con distintos habitantes que ocupan estas tierras. Muchos de ellos incluso se dedican al turismo al haber cada vez menos trabajo en el campo y las tierras. Sin embargo, aún son mayoría los que conservan sus costumbres y desarrollan artesanía o trabajos más tradicionales.

Una de las pocas zonas donde podremos abandonar el todoterreno será la zona de picnic. Allí es muy importante tener cuidado con los monos ya que en cuanto te descuidas, pueden arrebatarte la comida. Las vistas desde esta zona son impresionantes y casi permiten observar el conjunto del parque.

LA FAUNA Y FLORA QUE PODEMOS ENCONTRAR

Las colinas, montañas y senderos forman la estructura principal del Parque Nacional de Tarangire. Durante todo el recorrido no dejaremos de ver un gran número de árboles y arbustos que copan todas las zonas. El árbol más reconocible será el famoso Baobab africano. Con hasta 30 metros de altura y 11 metros de diámetro, llama la atención de todos los turistas por muy acostumbrados que estemos a verlo en películas y revistas.

Mención especial merecen los animales del entorno. Cebras, ñus, gacelas, jirafas, leones… son todos perfectamente reconocibles bajo la sombra de los árboles. Si tenemos la oportunidad de viajar durante la época seca, podremos ver una hermosa estampa al acercarnos al río y comprobar como la mayoría de ellos se arremolinan en su orilla para beber.

Por último, el animal estrella del Parque Nacional de Tarangire es el elefante africano. Algunos datos apuntan a que existen más de 6000 dentro del área del parque. A pesar de que los datos no son fácilmente comprobables, resulta sencillo toparse con manadas de más de 25 ejemplares.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *