Viajar a Nepal: el trekking

PREPARATIVOS PARA EL TREKKING

¡Llegó el gran día! Nos hemos trasladado de Katmandú a Lukla en avioneta si vamos a hacer el trekking del Campo Base del Everest, o bien en un bus local hasta alguna población de la jungla tropical nepalí si vamos a completar cualquier otro trekking por la región de los Annapurnas. Ya sólo queda empezar a caminar durante varios días alrededor o entre montañas de 6000, 7000 y 8000 metros. La experiencia es única y hay que disfrutarla al máximo.

Hacer un trekking por las remotas montañas del Himalaya no es lo mismo que caminar por Pirineos o Alpes, y hay algunas cosas que debemos tener en cuenta para disfrutar al máximo de la experiencia y sacarle el mejor partido posible, de forma que el trekking nos deje una huella imborrable en nosotros y la maravillosa sensación de que hemos hecho algo único. Algo que tal vez no tengamos ocasión de repetir. A continuación, presentamos una serie de consejos para que esta experiencia irrepetible para muchos sea al mismo tiempo una de las mejores que podamos tener en la vida. El entorno por el que vamos a caminar lo merece.

LA MOCHILA DE DÍA

Llevar sólo lo necesario para la ruta del día, como cuando hacemos una salida a la montaña de un día. Todo nuestro equipaje lo cargará un porteador que no veremos hasta el final de la jornada, por lo que no hay que olvidar cualquier prenda o material que podamos necesitar (chubasquero, algo de abrigo, de picoteo, agua, etc.).
No es necesario cargar con comida como bocadillos o platos preparados o precocinados, pues todos los días se parará a comer de menú en alguna aldea o pueblo por el que pasemos.

EL AGUA

Recomendamos, en este y otros viajes, llevar siempre pastillas potabilizadoras para evitar molestos inconvenientes con la hidratación.

Hay una máxima que debemos cumplir a rajatabla: no beber nunca agua que no esté embotellada o que no se haya hervido o potabilizado previamente. En todos los pueblos y aldeas por lo que pasemos podremos comprar agua, o rellenar la botella con agua del grifo o de alguna fuente y potabilizarla.

Según vamos ganando altura en nuestro trekking y adentrándonos más y más en las montañas, el precio del agua embotellada va subiendo de manera exponencial. Así, podemos encontrar precios desde las 20 rupias (unos 15-20 céntimos de euro) que nos puede costar en Katmandú una botella de litro, hasta precios a como las 400 ó 500 rupias (unos 4 euros) que nos pueden llegar a cobrar, por ejemplo, en Gorapshep, a 5.180 metros de altitud y último lugar habitado ante los dominios del Everest.

La mejor opción es comprar agua embotellada mientras los precios sean razonables, y cuando empiecen a dejar de serlo rellenar las botellas directamente en fuentes o grifos de las aldeas por las que pasemos, y potabilizarla. En ningún lugar nos van a poner trabas si les pedimos que nos rellenen una botella con agua del grifo.

Para potabilizar el agua, tras rellenar la botella se debe echar una pastilla y dejarla actuar durante una hora antes de comenzar a beberla. A nuestro parecer, las mejores pastillas son las Katadyn Micropur Forte MF 1T, con una banda roja en la caja, que elimina todo tipo de virus, bacterias y parásitos.

Es muy recomendable realizar siempre las rutas con dos botellas de litro completas. Cuando acababa una de ellas, inmediatamente la puedes rellenar y potabilizar, bebiendo de la otra botella. De esta manera llevaba siempre dispones de un litro de agua potable de reserva, algo muy importante cuando se camina en montaña, más aún en altas cotas.

LAS COMIDAS

El desayuno y la cena la haremos siempre en los lodges en los que pasaremos la noche, mientras que la comida principal del día se hará en algún lodge o restaurante de alguna aldea o pueblo de paso.

Además de los platos típicos nepalíes (bastante sabrosos, por cierto), compuestos fundamentalmente de verduras y arroz, podremos degustar platos más occidentales como pizzas, hamburguesas o espaguetis a la boloñesa, por poner sólo unos ejemplos. Suelen ser bastante copiosos, por lo que con un plato principal y un postre tendremos más que suficiente. En el programa detallado del viaje encontrarás un ejemplo de la alimentación que encontrarás durante tu trekking.
Si consumimos verduras frescas o fruta, debemos asegurarnos de que se haya lavado bien previamente, y en el caso de la fruta pelarla.
Algo muy importante que debes tener en cuenta es que jamás debemos dejar comida sin terminar en el plato. Aunque no nos lo van a recriminar, para ellos constituye una ofensa. Las comidas son bastante copiosas, es mejor probar un plato antes de ordenar un segundo o postre.

LOS ALOJAMIENTOS

Por increíble que parezca, en la mayoría de los lodges en los que nos alojemos, incluso los más remotos, dispondremos de señal de wifi, puntos para recargar baterías y duchas con agua caliente. Estos servicios son de pago y su precio y “calidad” de los mismos varia de un lugar a otro e incluso de un año al siguiente, por lo que no te podemos precisar el coste.

También es recomendable llevar al viaje toallitas higiénicas para poder asearnos en caso de que en algún lodge no sea posible la ducha con agua caliente, ya sea porque no dispone de ella o porque tiene averiado el calentador. Nos podemos duchar con agua fría si queremos, pero debemos evitar en la medida de lo posible coger frío en el cuerpo. Un simple resfriado al que en nuestro lugar de residencia no le damos mayor importancia, en altura puede dejarnos sin energía.

Nos alojaremos en habitaciones compartidas que no disponen de calefacción. Uno de los sistemas para calentar los locales, son estufas alimentadas con excrementos secos de yak que se sitúan en el centro del salón principal del edificio. Es importante que lleves una chaqueta de plumas caliente o similar para permanecer por la noche en el local, y un saco de dormir caliente de temperatura confort -3º más o menos. A partir de 4000 metros, la temperatura por la noche bajar de los cero grados.

Hay algún trekking en el que tendremos que dormir en tiendas de campaña en algún punto, como en el trekking del Dhaulagiri. En otros viajes, en alguna ocasión muy excepcional y por causas de fuerza mayor, es posible que también debamos pasar la noche en tienda de campaña, si bien, no es habitual y forma parte de la aventura de viajar a un destino tan increíblemente como Nepal.

EL GUÍA LOCAL Y LOS PORTEADORES

El guía local que acompaña durante el trekking dispone de titulación oficial, con amplia experiencia guiando grupos por el Himalaya y gran conocedor de la zona. Estará pendiente en todo momento del grupo para que todo se desarrolle correctamente y con normalidad. Nos explicará y nos enseñará muchas cosas sobre las montañas del Himalaya y los modos de vida del pueblo nepalí, y además se encargará de pedirnos las comidas y cenas que vayamos a tomar. Debemos hacer caso siempre de sus indicaciones, más si estamos en altura, pues todo lo que nos indique siempre será en nuestro beneficio y tendrá su razón de ser.

Cada porteador llevará normalmente el equipaje de dos personas. Los veremos al comienzo de la jornada, mientras preparan los bultos, y muy posiblemente no los volvamos a ver hasta el final de la jornada. Cuando lleguemos, es posible que incluso ya se hayan ocupado de seleccionar nuestras habitaciones para esa noche.

A la hora de las comidas, tanto el guía local como los porteadores nos servirán los platos en la mesa, estarán pendientes de que no nos falte de nada, y no empezarán a comer hasta que hayamos terminado nosotros, o como mucho, se retirarán a comer a la cocina del local o a algún otro lugar fuera de nuestra mesa, pero siempre atentos a nuestras necesidades. Es una muestra de respeto hacia nosotros, sus clientes. Esto nos puede chocar al principio y provocarnos la incómoda sensación de nuestra relación con ellos, pero debemos respetar el servicio que nos quieren brindar. Podemos invitarlos a sentarse a comer con nosotros para romper el hielo. Lo normal es que los primeros días rechacen respetuosamente la oferta, pero a medida que avanzan los días y vamos conversando con ellos, adquirirán más confianza y es posible que en alguna de las últimas jornadas acepten la invitación y podamos compartir mesa con ellos.

PROPINAS

No son obligatorias, aunque sí es costumbre darlas al final del trekking tanto al guía como a los porteadores, como muestra de agradecimiento por nuestra parte por los servicios prestados. La cantidad “establecida” es de unos 50 € al guía y 40 € a cada porteador, aunque esa cantidad puede ser mayor o menor en función de lo satisfechos que hayamos estado con sus servicios. Estas cantidades se pagan entre todos los componentes del grupo, no son por persona.

También, si tenemos ropa o material de montaña que ya no utilicemos, es muy buena idea llevarlos en el viaje y regalárselo al final del trekking. Estamos ante uno de los países mas deprimidos del mundo, de tal manera que cualquier aportación que hagas será recibida con enorme agradecimiento.

El RITMO DE MARCHA

En altura, todo fluye más despacio que a cotas más bajas. Por encima de los 3000 metros, la marcha que nos marcará nuestro guía será muy lento, quizás demasiado para lo que estamos acostumbrados, pero es importante mantener este ritmo, especialmente en cotas de 4000 y 5000 metros. Debemos tener en cuenta que, a 5000 metros de altitud, la presión atmosférica en el aire disminuye y la captación de oxigeno en nuestro organismo es casi la mitad que a nivel del mar, es como si estuviéramos respirando con un sólo pulmón. Cualquier sobreesfuerzo que tratemos de hacer, por pequeño que sea, nos hará sentir una gran sensación de agotamiento y de que nos falta el aire en los pulmones. En subida, no podremos mantener el ritmo más vivo al que estamos acostumbrados en nuestras montañas, por mucho que lo intentemos. Así que mejor no malgastar energía innecesariamente en una misión imposible.

ADAPTACIÓN A LA ALTURA

Cuando vamos a hacer un trekking de estas características, el temido mal de altura es la gran preocupación de las personas que se enfrentan por primera vez a una experiencia montañera a gran altitud. No es necesario tener experiencia previa en altura para subir a altitudes de 5000 metros. La clave para evitar el mal de altura es una correcta aclimatación. El factor psicológico es clave, no te obsesiones, sigue las indicaciones de tu guía y los consejos que tienes a continuación:

Según vamos ganando altitud, la presión atmosférica se reduce, por lo que asimilamos en menor cantidad el oxigeno. A partir de cierta altura (unos 3000 metros), esa cantidad empieza a ser escasa para que nuestro organismo funcione correctamente y nuestro cuerpo comienza a generar más glóbulos rojos para compensar. Este proceso, que se lleva a cabo sin que nosotros lo percibamos y no es inmediato, sino que requiere un tiempo. La ascensión debe hacerse suave y progresivamente, al tiempo que bebemos más agua y líquidos para evitar una deshidratación.

Los factores clave para lograr una correcta aclimatación son los siguientes:
Llevar un ritmo de progresión tranquilo y sosegado, sin prisas, además de hidratarse de manera continua. Es importante que controles el color de la orina, que debe ser completamente clara.

Dedicar algún día a aclimatar en alguna población cuando alcancemos alturas clave, realizando ascensiones a cotas superiores para favorecer la aclimatación. Ascender progresivamente a partir de los 3000 metros y dormir a una cota que no sea superior a los 700 metros respecto a la que dormimos el día anterior, si es posible. Cuando puedas, asciende a una cota superior a la que vas a dormir ese día y permanece algún tiempo allí para favorecer la aclimatación de tu cuerpo.

Se desaconseja absolutamente el consumo de bebidas alcohólicas, incluida la cerveza, a partir 3500 metros, ya que el alcohol acelera la deshidratación.

Siguiendo estas pautas básicas, nadie debería tener problemas para lograr una adecuada aclimatación, aunque sea su primera experiencia en altura.

Durante todo este proceso de aclimatación, es muy normal sentir en algunos momentos un ligero dolor de cabeza, sensación de presión en las sienes, e incluso algún pequeño mareo. No hay que asustarse. Nuestro cuerpo está trabajando para compensar la escasez de oxígeno. Forma parte del proceso de aclimatación y es lo más normal del mundo.
Es posible que durante el trekking podamos ser testigos de algún caso de mal de altura en algún miembro de otro de los muchos grupos con los que coincidiremos en los lodges. Dependiendo de lo avanzado que esté, puede llegar a resultar bastante impresionante e inquietante. No debes sugestionarte, si alguien se encuentra en ese estado es porque o ha subido demasiado rápido, no se ha hidratado correctamente, o ambas cosas a la vez. Y lo peor de todo: porque ha continuado subiendo al aparecer los primeros síntomas en vez de bajar.
Un factor clave es no obsesionarse con este aspecto, camina con calma, hidrátate bien y disfruta del entorno que te rodea, estás en un lugar maravilloso y único, tienes un montón de motivos para hacerlo.

RESPETO A LAS TRADICIONES

La cultura y tradiciones nepalíes son muy distintas de las occidentales. Siempre debemos de respetar esas tradiciones y costumbres para evitar que se sientan incómodos ante nuestros actos. Una forma de actuar o de comportarse que para nosotros puede resultar normal o intrascendente, puede hacer que ellos se sientan ofendidos. Algunas de esas costumbres que debemos tener en cuenta son las siguientes:

Durante las rutas, cuando pasemos junto a un chorten (construcciones budistas que se hallan en los caminos) debemos bordearlo siempre por la izquierda.

Si visitamos un templo budista, debemos descalzarnos a la entrada.

Si vamos con nuestra pareja, evitar muestras de cariño demasiado efusivas en público.

No permanecer en lugares públicos sin camiseta, ni lucir pantalones excesivamente cortos o ceñidos que marquen en exceso ciertas partes de nuestra anatomía.

Los nepalíes no son muy amigos de los abrazos y el contacto físico. Para saludarlos y despedirnos, lo correcto es situarnos frente a ellos con las palmas de las manos juntas y decirles “namaste” con una ligera inclinación de cabeza. Para agradecerles algo, el mismo gesto mientras les decimos “damne ba” (gracias).

Y como ya hemos dicho anteriormente, jamás debemos dejar sin terminar los platos de comida que nos sirvan, pues para ellos es que como si les estuviéramos haciendo un desprecio y se sentirán muy ofendidos.

A lo largo de esta serie de tres artículos hemos pretendido daros una serie de consejos para que la experiencia que supone un viaje a Nepal sea una experiencia inolvidable. Esperamos haberlo conseguido. Sólo queda deciros que la disfrutéis al máximo, y a los que tengan dudas, que se animen a hacerlo si tienen ocasión. Un trekking en el Himalaya, conociendo y pernoctando en lugares por los que han pasado y siguen pasando los grandes nombres del alpinismo mundial, visitando los campos base en los que preparan sus ataques a las grandes cumbres de 8000 metros, es algo que interiormente nos dice que estamos haciendo algo grande. Al mismo tiempo, el caminar junto a los grandes picos y glaciares del Himalaya, nos hace tomar conciencia de lo pequeños que somos frente a las grandes fuerzas de la naturaleza. Una experiencia única que todo amante de la montaña debe sentir al menos una vez en su vida.